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Disfruta del verano con seguridad: las claves de una fotoprotección eficaz

El verano nos invita a hacer más vida al aire libre: ir a la playa, hacer deporte o salir a pasear. Y aunque el sol aporta grandes beneficios —como la estimulación de vitamina D o el aumento de endorfinas que mejoran nuestro ánimo—, disfrutarlo sin precauciones puede costarnos caro.

La piel tiene memoria: el peligro del daño acumulativo

Como advierten los expertos, los efectos del sol no desaparecen de un día para otro. Nuestra piel acumula el daño con el paso de los años. Exponerse sin control no solo provoca quemaduras inmediatas, arrugas prematuras o manchas, sino que aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Además, una exposición irresponsable puede desencadenar deshidratación, golpes de calor e incluso daños en la vista si no protegemos los ojos con gafas de sol homologadas.

El error común: no protegernos bien en España

A pesar de ser un país con índices de radiación ultravioleta muy elevados, la cultura de la fotoprotección en España sigue siendo bastante baja. Por lo general, usamos mal los protectores solares: nos aplicamos menos cantidad de la necesaria y olvidamos reordenar o reponer el producto durante el día.

¿Hay que ponerse crema aunque esté nublado? Sí, rotundamente. La radiación radiación ultravioleta (UV) atraviesa las nubes. El daño solar no depende de si el día está soleado o gris, sino de la radiación presente.

Guía rápida para un verano seguro

Para mantener la piel sana hoy y en el futuro, las recomendaciones de los expertos son claras:

  • Horas críticas: Evita la exposición directa entre las 12:00 y las 17:00 h.

  • Fotoprotector: Utiliza una crema de amplio espectro con FPS 50.

  • Modo de uso: Aplícala 30 minutos antes de salir de casa y reaplica cada 2 horas (o después de nadar o sudar).

  • Barreras físicas: Suma a tu rutina sombreros, gorras, ropa ligera y fresca, y busca la sombra siempre que sea posible.

  • Grupos vulnerables: Extrema la precaución con niños, personas mayores, pieles sensibles o quienes tomen medicamentos fotosensibles.

Disfrutar del sol y cuidar la salud son dos cosas totalmente compatibles si lo hacemos con cabeza.

Infografía