En las últimas semanas, la actualidad internacional y nacional nos recuerda la vulnerabilidad de las poblaciones ante los fenómenos naturales. Junto a la secuencia de seísmos que viene registrándose en la provincia de Granada, distintas regiones de la geografía mundial han sufrido eventos sísmicos de consideración, poniendo de manifiesto la importancia de contar con protocolos claros de actuación, servicios de emergencia preparados y una ciudadanía informada.
Desde el Colegio Oficial de Enfermería de Guadalajara nos sumamos al apoyo manifestado por el Consejo General de Enfermería (CGE) a todas las comunidades e individuos afectados por estas situaciones críticas, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Asimismo, queremos destacar el papel esencial de las enfermeras como profesionales capacitadas para prestar atención sanitaria inmediata, gestionar el impacto emocional en crisis y educar en materia de prevención.
La Enfermería en situaciones de catástrofe y emergencia
Frente a la imprevisibilidad de los terremotos, la labor enfermera abarca diferentes ámbitos estratégicos:
Prevención y preparación comunitaria: Promoción de la educación para la salud, primeros auxilios y pautas de autoprotección.
Atención y gestión en crisis: Apoyo psicológico especializado para abordar reacciones adaptativas normales como el temor, la hiperalerta o la ansiedad anticipatoria ante posibles réplicas.
Eficiencia del sistema sanitario: Orientación a la población para realizar un uso responsable de los recursos asistenciales y evitar el colapso de las urgencias.
Guía de actuación enfermera ante un seísmo
1. ANTES DEL TERREMOTO (Prevención y preparación)
Identifica zonas seguras: Localiza espacios protegidos bajo estructuras sólidas (mesas resistentes) o áreas despejadas de objetos susceptibles de caer.
Kit de emergencia: Prepara un botiquín básico, agua, linterna y documentación imprescindible.
Suministros: Aprende a cortar las llaves de paso de luz, agua y gas.
2. DURANTE EL SEÍSMO
En interiores: Mantén la calma y aléjate de ventanas, cristales, espejos y muebles altos.
En el exterior: Dirígete a zonas abiertas, lejos de cornisas, fachadas, tejados, farolas y cableado eléctrico.
En vehículo: Detén el automóvil en un lugar seguro, enciende las luces de emergencia y permanece en el interior.
3. DESPUÉS DEL SEÍSMO
En caso de atrapamiento: Cubre nariz y boca para evitar inhalar polvo y solicita auxilio golpeando superficies cercanas antes que gritando.
Primeros auxilios: Coloca a las personas heridas en Posición Lateral de Seguridad (PLS) y contacta con los servicios de emergencia (112) ante riesgo vital.
Desplazamientos: Reduce al mínimo la movilidad para no dificultar las labores de rescate y prevenir riesgos ante eventuales réplicas.
Uso responsable de la red sanitaria: Acude a centros de salud u hospitales únicamente en casos de urgencia grave.
4. SALUD EMOCIONAL E INFORMACIÓN VERAZ
El miedo ante un desastre natural es una respuesta humana y lógica. Practica técnicas de autocuidado, mantén el contacto con tu red de apoyo y solicita ayuda especializada si la ansiedad interfiere en tu día a día.
Consulta exclusivamente fuentes de información oficiales (organismos gubernamentales, servicios de emergencia, institutos geofísicos) y no difundas rumores ni bulos no verificados.


